La Propiedad Horizontal, comúnmente llamada por sus siglas, P.H., es una institución jurídica que en Panamá cuenta con más de 6 décadas de presencia en el mercado inmobiliario, lo que ha permitido un crecimiento en el sector de bienes raíces de manera sostenida y ha contribuido a mejorar la calidad de muchos propietarios.

Es de importancia tener en cuenta que, en Panamá, contamos con la Ley 31 de 18 de junio de 2010 que establece el Régimen de Propiedad Horizontal, lo cual resulta de gran valor para el sector inmobiliario.

Valores que aportan los P.H. a promotoras y a compradores

Promotoras de Bienes Raíces

  • Pueden aprovechar los espacios ya sean verticales y horizontales.
  • Pueden mantenerse a la vanguardia en el diseño de edificaciones.
  • A través de un buen régimen de propiedad horizontal las promotoras pueden ofrecer ventajas significativas a posibles compradores, esto resulta ser una fortaleza para una promotora de bienes raíces.

Compradores

Valor patrimonial: Gracias a que todos los propietarios aportan al mantenimiento y conservación de las diferentes áreas del P.H. esto favorece de gran manera a preservar la propiedad y generar un aumento en su valor en el tiempo.

Sabiendo algunos de los beneficios que aportan los P.H. a los diferentes involucrados, es importante que tanto promotoras y compradores tengan en cuenta lo siguiente:

Reservas legales:

Son las medidas de custodia y guarda establecidas en un régimen de propiedad horizontal, solicitadas por el promotor y que son de forzoso acatamiento por parte de sus clientes. Estas reservas legales pueden tratar del uso que se puede dar o no al P.H. o pueden referirse a disposiciones relacionadas con el futuro desarrollo del P.H. o de los derechos que se reserva el promotor para sí, entre otras.

Las promesas:

Tanto promotor como comprador deben ser cautelosos con las redacciones de las promesas, puesto un promotor debe cumplir todo lo que señala en su contrato de compraventa o en la publicidad del proyecto, ya que todo lo redactado se convierte en garantías a favor de los compradores. Por otra parte, los compradores deben verificar siempre la documentación y proteger sus intereses para evitar inconvenientes.

Las aprobaciones:

Las empresas promotoras deben cumplir una serie de permisos que le solicita el estado, entre ellos normas de aprobación en materia de diseño, uso de suelos, permisos de construcción y ocupación y ambientales.

La administración:

La mejor manera de que un P.H. sea eficiente es que los propietarios, se involucren en la administración de este, ya sea siendo parte de la junta directiva, comités, participando en las diversas actividades que se realicen en el mismo. Es importante saber que un P.H. s gobierna desde una asamblea de propietarios y su buena gestión depende mucho de la colaboración de todos los involucrados.

Las cuotas de gastos comunes:

La gestión de un P.H. depende del aporte económico. Por eso cada uno de sus propietarios debe tener la capacidad para hacerle frente a el costo que incurre vivir en estos. Además, que si todos
los propietarios del P.H. están comprometidos con las cuotas de gastos comunes, se puede hacerles frente a las diferentes necesidades que surjan.

El mantenimiento y la operación de un P.H. depende del aporte económico de todos sus participantes y para ello, quien quiera participar de un P.H. debe considerar la posibilidad real de
asumir el costo de vivir en el mismo. En la medida que todos los propietarios de un P.H. colaboren con su cuota de gastos comunes, el conjunto podrá cubrir sus necesidades y constituirse en un
verdadero eje de la calidad de vida de sus integrantes.

Las reglas:

En un P.H. existen reglas de copropiedad y reglas de uso, dos reglas distintas y complementarias, que son las que establecen qué se puede hacer o no en un P.H. Estas reglas facilitan la conservación, el mantenimiento y la dirección del P.H. y siempre es recomendable que sus participantes conozcan las mismas, para cumplir mejor con sus obligaciones y saber qué derechos posee.

Y, detrás de todos los factores señalados, lo más importante será el interés humano por el cual los participantes de un P.H. toman conciencia de la necesidad de involucrarse y brindar su aporte al conjunto.